Sábado 18 de abril y es el día 30 de mi cuarentena. Durante la madrugada puse empeño en levantarme a la hora planificada para hacer el aseo de la casa y lavar las ropas . Todo eso lo haría en tiempo récord. Me tocaba en paralelo, hacer el desayuno de los menores y la organización de la compra que amablemente me entregaría una amiga. Ella en realidad es parte de los ángeles de mi vida actuando en vivo. Con mi casa organizada y luego del almuerzo, que dicho sea de paso no quedaban recetas por hacer por lo limitado de mi Menú, tocaba completar el homeschooling para el Kinder y Segundo de básica, de esa manera estaría a tiempo para el envío del reporte a las tías del colegio este día. Todo eso, mientras se interactúa con los chicos entre meriendas, separando pleitos, abrasándolos, peleando y todo lo que usted se pueda imaginar con 3 menores encerrados en una casa. Completadas las tareas escolares, pasaría a la tercera parte de mi día;...
¨No tiene sentido vivir sin intentar al menos hacer felices a los otros...aquellos cuya voz se queda escondida en el silencio¨ sp