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Sin miedo a nada

Sueña, porque lo mereces, porque está dentro de ti. Pinta tu historia y no temas re-escribirla. Vuela, vuela alto, sin miedo a que el aire asfixie, llegará el momento en que te acostumbraras a respirar. Sonríe, hazlo tan fuerte como puedas, sin poses, ni protocolos, en tu forma natural. Disfruta ese momento donde Dios pone el alma y el espíritu de acuerdo para darte un momento de paz. Abraza, acompaña y entrega en la medida que puedas. Regala de tu tiempo, escucha a un amigo, vive a tus padres, sorprende a tu pareja, adopta por un instante la edad de tus hijos, busca a tu hermano, intégrate , no te aísles, lucha contra cansancio y se parte tu entorno. Los momentos inolvidables se viven acompañados y permanecen en el presente cuando lo recordamos. No te endeudes por seguir estándares, se tu mismo, ajusta tu estilo de vida a lo que te da la verdadera felicidad. No reproches por lo que otros tienen, cada quien sigue sus propios pasos, traza su propia meta. Que lo que te falta no impida disfrutar lo que tienes. Que aquello que te sobra no te aparte de los demás. Admira, valora y respeta. Afirma a quien lo merece, por poco o mucho, pero por su esfuerzo y coraje. La mejor manera de crecer es conociendo y reconociendo al prójimo. Cada experiencia se suma a la nuestra para hacernos mejores personas. Ten fe, aférrate a Dios, nada pasa sin que esté en su control, nada ocurre sin un porqué. Aún en momentos difíciles cierra los ojos y vuelve a empezar, pon tu confianza en Jesús y haz camino al andar. No temas, no desmayes, no retrocedas a menos que sea para volver a empezar. La mayoría de nuestros miedos son causados por el entorno que nuestros ojos perciben. La realidad se descubre cuando aprendemos a mirar más allá, cuando por un momento hacemos una cita con nosotros mismos y nos atrevemos a develar nuestra intimidad. Vive, vive hasta el final...

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ADMIRO.

Admiro a quien ha fallado y sabe rectificar,a quien ha herido y se atreve a pedir perdón, al que cae y reune las fuerzas para levantarse, a quien contra todo pronóstico emprende un camino sin temor a devolverse. Reconozco un gran valor en quien no teme a equivocarse por expresar lo que piensa, siempre que lo haga respetando el derecho de los demás, a quien puede cambiar de opinión sin prejuicios, a quien ríe sin motivo aparente, al que escucha atento antes de hablar. Me encantan los que motivan, aquellos que no conocen la envidia, los que se entregan, los que no esperan sin tener que dejar de dar. Admiro a los auténticos , esos que su fuerza está en la simpleza de la humildad, a los que no siguen el resto, sino el fundamento de su felicidad.

Mi principito

Aún no llegas y ya vas dejando en mi un deseo enorme de sonreir. Mi nuevo pedacito de luz que se une al existente para formar el complemento perfecto de este equipo que solo hizo desearte. La razón que añadio nuevas fuerzas a nuestro diario vivir. El rostro de la misercordia de Dios que aun en circunstancias inesperadas muestra su gloria para decirnos que TODO es en su tiempo perfecto. Ni mas ni menos, SU tiempo. Aún no te conocemos y ya haces falta, tu espacio se hizo desde el momento en que supimos que estabas, tu lugar esta guardado para ese hermoso dia en que llegues a contarnos las maravillas que Dios tiene para nosotros a traves de ti. Tu papá, Juancho Elias y yo te esperamos principito.

Mi chiquito: Joan Marco Curiel Peralta

Increíble cómo te mueves dentro de mí. No paras ni un segundo y cuando no te siento he tomado el hábito de tocar mi vientre de manera que logres un movimiento que me haga sentir acompañada. Siempre te la ingenias para hacerme sonreír mientras trabajo o cuando trato de descansar. Con tu llegada se confirmo el propósito de Dios en mi familia. De extenderla, de afirmarla, de ser instrumento de Dios en la tierra para su obra. Se confirmo la palabra de Dios en nuestra familia cuando dijo "Varones de Dios que servirán al Ministerio". Dios se encargo de mostrar tu llegada pero no fue hasta meses después que vimos el milagro de tu existencia. Desde entonces nos preparamos para el día que estés, deseando ansiosos ver tu rostro y que ocupes la tercera cama junto a tus hermanos. Juan Elías te cuida mucho, está pendiente de que no haga fuerzas, desde ya coordina las tomas de leche y la manera en que te cargara. Jean Antonio es muy pequeño pero ya sabe tu nombre... Maco, así te dice :)....